Cuando tres de los mejores músicos del jazz de finales del siglo XX se reúnen se puede obtener algo como este disco. Una hora de cool jazz perfectamente ejecutado. Gracias a los tres, dondequiera que estén.
Hay momentos de mi vida en los que no puedo evitar estar confundido, y justo ahora estoy pasando por uno de esos. Salir a caminar a la una de la madrugada bajo una lluvia ligera para “aclarar ideas” con contemporáneo en los audífonos y llegar a casa con la sensación de haberle dado vueltas a todas las dudas dentro de mi cabeza sólo para encontrar nuevas. ¿Qué más da? Hay que sacarle provecho.